A veces el miedo me acecha, y vuelvo la mirada y descubro las sombras de ideas muertas que vuelan como hélices sobre mi cabeza pero hallan la barrera de mis convicciones que disipan las dudas de todo mal sentimiento, y lloro.
A veces el tiempo golpea a mis espaldas y veo que mis pasos son lentos ante el devenir de los días y me miro en el espejo y veo mis arrugas que alejan la inocencia de mi infancia y proyecto mi mirada, y lloro.
A veces la rutina paraliza mi vida y a mi alrededor todo es movimiento y pienso en el enfermo postrado en cama, trato de alcanzar la meta y cuando la veo tan cerca, mis piernas flaquean y lloro.
4 de mayo de 2011
Pedro Yrivarren
A veces el tiempo golpea a mis espaldas y veo que mis pasos son lentos ante el devenir de los días y me miro en el espejo y veo mis arrugas que alejan la inocencia de mi infancia y proyecto mi mirada, y lloro.
A veces la rutina paraliza mi vida y a mi alrededor todo es movimiento y pienso en el enfermo postrado en cama, trato de alcanzar la meta y cuando la veo tan cerca, mis piernas flaquean y lloro.
4 de mayo de 2011
Pedro Yrivarren
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